👤 Marius Marti · 📅 17 de julio de 2026

El reto de la formación sin ninguna responsabilidad ni contribución.

No es la primera vez que hablo de este tema, pero creo que es importante ser conscientes de ello y sensibles a esta realidad.

Hemos creado unas generaciones y, con ellas, una nueva sociedad en la que el conocimiento ha pasado a un segundo plano o, quizá, incluso a ser menospreciado.

La satisfacción por adquirir conocimientos ha pasado de ser un reconocimiento al esfuerzo, la mejora y la excelencia a convertirse, simplemente, en un trámite administrativo.

Esto no solo nos lleva a que los futuros adultos, que no olvidemos serán los profesionales y directivos de las empresas, las corporaciones y las administraciones, presenten importantes carencias. No solo desconocerán un gran número de conceptos, sino también las formulaciones químicas, los principios básicos de la física o las diferencias entre la química orgánica y la inorgánica, por no hablar de las raíces etimológicas de las palabras.

Con ello quiero decir que es necesario, de forma inmediata, un cambio en el sistema educativo en el que cada persona asuma la responsabilidad de su propio aprendizaje y sea consciente de que no puede seguir avanzando sin haber adquirido unos conocimientos mínimos.

Si aplicamos este principio a la formación de personas adultas, es necesario dejar claro que no se pueden seguir regalando certificados y diplomas por el simple hecho de asistir. La evaluación y superación de los conocimientos de forma reglada es fundamental para garantizar una sociedad de mayor calidad, más segura y con mayores garantías para las personas y las empresas.

Màrius Martí

Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Especialista en asesoramiento preventivo, formación y seguridad laboral.